El siguiente artículo nos hace notar la importancia de la Educación de la Afectividad, el artículo se titula:
Las seguirán matando
Autor:
Francisco de Borja SANTAMARÍA
Fuente:
Arvo.net, 02.04.2012
Lleva razón Leire Pajín cuando le dice a Ana Mato que hay que llamar a las cosas por su nombre. Se lo dice a propósito de la expresión utilizada por la actual ministra de Sanidad con motivo de la mujer asesinada en Roquetas de Mar por su pareja en los últimos días de 2011. La nueva titular de Sanidad al referirse a las medidas que es preciso adoptar para terminar con esta lacra habló de violencia en el entorno familiar. Pajín replicó ante los periodistas que “las palabras no son neutras” y vino a decir que para que cese la muerte de mujeres, es preciso interpretar estos asesinatos dentro del marco general de violencia que éstas padecen.
Lo he dicho hace años en esta misma tribuna y lo vuelvo a repetir: ¡no! Mientras los asesinatos a manos de sus parejas o ex-parejas se sigan considerando una forma más de violencia contra las mujeres, seguirá habiendo varones que maten a sus parejas, porque este tipo de asesinatos, por lo general, responde a una “lógica” específica, diferente a los estereotipos machistas que pueda haber en la sociedad. Nos encontramos ante un tipo específico de violencia. Y, como efectivamente, las palabras no son neutras, no hay que denominarla ni violencia en el entorno familiar ni violencia doméstica ni violencia de género. El nombre adecuado es violencia de pareja; pero no machista, aunque sea masculina. La diferencia estriba en que el término machismo hace alusión a la consideración peyorativa de la mujer. Así, pues, no toda violencia masculina es machista. Y, en concreto, la violencia que ejercen los varones sobre sus parejas, siendo masculina, en la mayoría de los casos no es machista.
La web redfeminista.org contra la violencia hacia las mujeres aporta los siguientes datos. En 2011, a fecha 30 de diciembre, en España han fallecido en el ámbito intra-familiar (es la denominación que utiliza la organización feminista en su web) 82 mujeres (a las que hay que añadir otras siete por agresión sexual o en el ámbito de la prostitución). De las 82 mujeres asesinadas en el ámbito intra-familiar, 69 han sido a manos de su pareja o ex-pareja. Si no he realizado mal el cálculo, el 84% de las mujeres que mueren en un contexto ajeno a la prostitución o a la agresión sexual, lo hacen a manos de sus parejas.
Lo determinante, por tanto, en estas víctimas no es su condición de mujeres, sino de parejas (obviamente, en el 99% de los casos, la pareja de un varón es una mujer). Para que a un energúmeno se la vaya la pinza y mate a su pareja o ex-pareja, no es preciso que tenga interiorizado un “discurso” machista según el cual las mujeres son seres inferiores. Basta con que tenga una idea de la relación de pareja en clave de dominio o posesión. De manera que lo determinante en esta violencia extrema es la completa dislocación de la relación amorosa.
Yo no sé si esto tiene arreglo. Pero si lo tiene, la solución pasa, a mi modo de ver, por una auténtica educación de la afectividad, diferente de la educación de la sexualidad, sobre todo si esta última se entiende como adiestramiento sexual. Una verdadera educación de la afectividad habría de llevar a saber manejar la compleja y sutil relación entre un hombre y una mujer, que posee como ingrediente imprescindible el respeto al otro y que tan fácilmente descarrila, de manera más o menos solapada, en relación posesiva. Mientras la dinámica amorosa no discurra por el cauce del respeto y de la entrega recíprocos en todos los órdenes, las relaciones de pareja tendrán mucho de conflictivo –como sucede tan a menudo, en las dos direcciones de la relación- y, en casos extremos, se saldará con la violencia física del varón sobre la mujer.
Abordar una verdadera educación de la afectividad representa una empresa mucho más difícil que insistir en que los hombres y las mujeres somos iguales, pero es preciso acometerla. Cuanto más tardemos en intentarlo, más tardaremos en aprender cómo se educa este aspecto tan nuclear en la vida de las personas; y más mujeres seguirán muriendo. Así de crudo, así de trágico.
miércoles, 4 de enero de 2012
miércoles, 31 de agosto de 2011
En el Norte de Europa hay trabajo y hay hijos
En el norte de Europa hay trabajo y hay hijos
• ACEPRENSA
• 22.AGO.2011
En un informe de Rand Corporation titulado Low fertility in Europe. Is there still reason to worry?, se pone de manifiesto que en Europa las tasas de fecundidad han tenido en algunos países importantes repuntes en la primera década del siglo XXI, aunque se sigue sin alcanzar los niveles que aseguran el reemplazo generacional. El estudio, que se centra especialmente en los casos de Alemania, Polonia, España, Reino Unido y Suecia, advierte que todavía 14 de los 27 países de la UE están por debajo de los 1,5 hijos por mujer y se considera preocupante la situación de la zona de habla alemana, así como los países del sur y del este del continente.
Los que parecen haberse recuperado en los últimos años son los países del norte, cuyos datos contradicen los presupuestos demográficos clásicos, que relacionaban el desarrollo económico con niveles de fecundidad bajos. A tenor de los datos, y aunque en toda Europa se ha retrasado la maternidad, se puede decir que son los países de mayor potencial económico los que han visto aumentar de forma significativa el número de hijos por mujer.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en los países nórdicos, pioneros en la igualdad sexual y cuidadosos en asegurar la incorporación de la mujer a la vida laboral. En Suecia, por ejemplo, la tasa de fecundidad ha alcanzado 1,9. Asimismo, tampoco puede apreciarse, a juicio de los autores, la correlación negativa entre nivel de estudios de las mujeres y fecundidad. Para los autores del informe, el éxito de las políticas demográficas en estos países se debe a la flexibilidad laboral y al interés en conciliar la vida familiar con el trabajo.
Recuperación demográfica del Reino Unido
Especialmente importante ha sido la recuperación demográfica del Reino Unido, que ha pasado de tener una tasa de fecundidad de 1,64 en 2001 a 1,97 en 2008 y que ha permitido a algunos hablar de un nuevo baby boom. Pero ¿cuáles son las razones que explican este cambio de tendencia?
Los expertos creen que no se debe al peso de la inmigración, entre otras cosas porque el comportamiento reproductivo de las mujeres inmigrantes tiende a asimilarse con el tiempo al de las nativas. Además, gran parte de los inmigrantes llegados en esos años proceden de Europa del Este, donde la fecundidad ha caído en picado en el mismo período.
Los investigadores, después de repasar otros factores –entre los que se encuentran el trabajo femenino, el retraso del matrimonio, el descenso de la nupcialidad, etc.– han llegado a la conclusión de que el aumento de las tasas de fecundidad ha sido un resultado no pretendido de la política familiar llevada a cabo durante el mandato de Tony Blair.
Los efectos de la política familiar
Aunque el informe valora la eficacia de las políticas que tienen por finalidad estimular la fecundidad, políticas frecuentes en la mayoría de los países de la UE desde que se advirtiera de un posible colapso demográfico, lo cierto es que tienen poco efecto debido a la cantidad de factores que están involucrados.
Más eficaces son, en cambio, decisiones de carácter indirecto que resuelven problemas relacionados con el comportamiento reproductivo. Es lo que ocurrió en el Reino Unido: según el informe, el programa que determinó la recuperación demográfica fue el encaminado a reducir la pobreza infantil asegurando el empleo de los progenitores, estableciendo exenciones fiscales, favoreciendo la reincorporación laboral de la madre y flexibilizando los permisos por maternidad y paternidad.
domingo, 28 de agosto de 2011
Iniciamos la Edición VII del Diplomado en Educación de la Afectividad
Con la presencia de más de 50 alummnos, de las más diversas profesiones, dimos inicio a la edición VII, es tan gratificante ver a tanta gente interesada, en querer escuchar lo que es una educación integral de la Sexualidad humana en la familia y en los adolescentes.
Gracias a todos, y a comenzar a pensar en la VIII edición.
Por ahora graduaremos a la V promoción el 3 de septiembre; además con la edición VI de diplomado, el próximo mes tendremos el módulo 5.
Visitenos en: Diplomado en Educación de la Afectividad y mire las fotos de nuestras actividades.
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lunes, 25 de julio de 2011
Las Vacaciones, ocasión de acercar a los miembros de la familia
Las vacaciones, ocasión de acercar a los miembros de la familia.
Ing y Master Magdalena Duarte de Fernández
Muchas veces escucho a padres de familia que se quejan de que sus hijos no platican con ellos, de que es tan difícil hablar con un adolescente, de que el mundo de los niños es tan diferente al mundo de los adolescentes, pues bien, en una semana vienen las vacaciones de agosto, muchas familias en El Salvador, aprovechan para vacacionar en la playa, en el lago o en la montaña, este artículo va dirigido para estos papás, para que aprovechen esta semana, para hacerse mejores amigos de sus hijos.
Procuren comer todos juntos al menos dos tiempos de comida, por ejemplo el almuerzo y la cena. Aunque haya invitados, hagan una mesa grande para que todos compartan, se rían juntos, cuenten chistes, anécdotas, etc…
Si van a la piscina, mamá también tiene que participar, no irse a la cocina porque se pierde un momento de compartir. A la hora del almuerzo, todos deben de participar en los preparativos, unos hacen la ensalada, los más grandes el pollo, los pequeños ponen la mesa, otros preparan las boquitas y las bebidas. ¡Si todos comen, todos ayudan !
En la tarde, salgan juntos, a la orilla de la playa, a dar un paseo, a comer un sorbete, etc. Cada tarde debe de ser un paseo distinto, así mantienen la ilusión “de la salida de la tarde”.
Después de cena, tienen dos opciones, los juegos de mesa o ver una buena película, que previamente se ha escogido y que cumple los requisitos de los pequeños y los grandes.
Al día siguiente, tienen ocasión de comentar la película, el personaje principal, sus aciertos, o los desaciertos. La escena que más les gustó, el artista que no les simpatiza, lo guapa que está tal actriz, con quien se casó aquel artista … Si la película es de un tema histórico y les gusta a todos este tipo de películas ¡la tienen fácil ! Recientemente hemos visto: “El discurso del Rey”, en esta película se aprecia el esfuerzo de esta pareja, el amor entre los esposos, el papel importante del profesor,…para los adolescentes, hacer notar la importancia de buscar un buen novio, que la vida de “parrandas” no lleva a nada bueno, etc… todo esto comentado con naturalidad, no en tono de “sermón”, ni de “yo te lo dije”, sino haciendo resaltar las fortalezas y debilidades de los personajes.
Otra buena película y que es histórica, es “Defiance”, no se cómo la tradujeron al español, de manera especial les recomiendo ver “cómo la filmaron”, en el DVD, se encuentra esta opción, allí podrán ver las virtudes de estos personajes, quienes arriesgaron su vida por salvar 1,200 judíos.
En cuanto a las películas de dibujos animados, “Mi villano favorito” nos deja un mensaje de cómo cambia el ser humano cuando aprende a amar. La chiquita de la película nos roba el corazón, además de que nos hace reír con sus ocurrencias. En esta película vemos cómo los afectos son forman parte del ser humano y le impactan ya sea de forma positiva o negativa . Al pobre villano, no lo quería ¡ni su mamá!.
Una película interesante para ver con los más grandes, de 14 años en adelante, pero cuidando un par de escenas, es: “127 horas”. Aquí deben hacer notar la imprudencia del joven de no avisar a dónde va, luego, cómo él se da cuenta de lo que vale su familia, sus padres y hermanos. También que aún en la mayor dificultad, saca a relucir su buen humor y optimismo. El detalle que constantemente piensa en su familia es tan bonito, se da cuenta de que es egoísta. Un punto importante, que también pueden hacer notar en esta película es, cómo hay que cuidar la vista y siempre, el ser humano, puede hacer uso de la inteligencia y la voluntad para buscar el bien.
Otra noche, puede ser un Show para reírse, aquí deben pedir la ayuda a dos de sus hijos, para que con tiempo, escojan unos vídeos para ver en familia, en la WEB se encuentran anuncios que serán ocasión de chiste y comentarios
Las vacaciones en familia, para que sean una ocasión de mejorar en comunicación , de hacerse amigos de sus hijos, deben de planificar qué actividades van a hacer, inclusive , la planificación de las mismas puede ser un motivo, de una reunión familiar, para escoger películas, videos culturales, videos de familia que quieren ver nuevamente, a dónde van a ir en la tarde, los amigos que van a invitar y que pueden integrarse a un ambiente de familia.
No olviden el deporte, una mañana puede ser un campeonato familiar de un deporte que todos más o menos practiquen.
Finalmente, durante los tiempos de comida y las tertulias, ¡ prohibido los teléfonos celulares !
¡Felices vacaciones en …familia !
domingo, 24 de julio de 2011
En qué se fundamenta el matrimonio entre un hombre y una mujer
Aceprensa 15/07/2011
En EE.UU. siguen las batallas políticas sobre el “matrimonio gay”. La última ha tenido lugar en el estado de Minnesota, donde la Cámara y el Senado han aprobado que en las elecciones de 2012 se someta a referéndum una enmienda constitucional para proteger el matrimonio entre hombre y mujer. En apoyo de esta propuesta, la Dra. Jennifer Roback Morse dirigió a la Cámara las siguientes consideraciones para hacer ver cómo la redefinición del matrimonio afecta a los niños, a la paternidad y a la intervención del Estado en la familia.
En lugar de unir los hijos a sus padres biológicos, el matrimonio del mismo sexo es el vehículo que separa a los niños de uno de sus padres
El objetivo público esencial del matrimonio es unir a madres y padres con sus hijos y entre sí. Para poder ver la importancia de este fin, debemos considerarlo desde la perspectiva del niño. ¿Qué hay que dar al niño? A diferencia de los adultos, el niño no necesita autonomía o independencia. El niño necesita que las dos personas que le trajeron a la vida se relacionen y cuiden de él.. Por lo tanto, el niño tiene un interés legítimo en la estabilidad de la unión de sus padres. Pero ningún niño puede defender estos derechos por sí mismo. Ni tampoco es posible restituirle estos derechos una vez que hayan sido violados. Los derechos del niño a la relación con sus padres y a que le cuiden deben ser apoyados activamente, antes de que el daño haya sido hecho.
Cambio niño por adultos
El matrimonio es la institución de la sociedad adulta que protege los intereses legítimos de los niños. Sin este propósito público, no necesitaríamos del matrimonio como una institución social específica.
Frente a esto a menudo se objeta que también hay matrimonios que no tienen hijos. Esto es verdad, pero todos los niños tienen padres. Privar a un niño de relacionarse con sus padres es una injusticia que se hace al niño, y no debería admitirse a menos que hubiera una razón convincente o inevitable. La objeción de que algunos matrimonios no tienen hijos pone del revés la razón fundamental del matrimonio. Ve al matrimonio estrictamente desde el punto de vista del adulto, en lugar de hacerlo desde la perspectiva del niño.
La alternativa al principio biológico para la determinación de la paternidad es el principio de que el gobierno decida quién es el padre.
Para qué sirve el matrimonio
Las parejas del mismo sexo y las parejas heterosexuales son claramente diferentes con respecto al fin público esencial del matrimonio, y tratar cosas diferentes de forma diferente no es discriminación. Por eso en los pocos casos en que los tribunales han decidido que el no reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo es una discriminación ilegal, han atribuido al matrimonio fines que no tienen nada que ver con la procreación o con la unión de los hijos con sus padres.
Por ejemplo, el juez Vaughn Walker, quien falló contra la Proposición 8 en California, definió el matrimonio de la siguiente forma: “Matrimonio es el reconocimiento y la aprobación por parte del Estado de la decisión de una pareja de vivir juntos, estar comprometidos entre sí y formar un hogar basado en lo que sienten el uno por el otro, y a compartir su economía para apoyarse mutuamente y a los que dependen de ellos.”
Según esta definición, el matrimonio no tiene nada que ver con los hijos, con la permanencia, con la exclusividad sexual o incluso con el sexo: algunos compañeros de habitación en la universidad se podrían considerar casados según esta definición. El propósito público esencial del matrimonio se ha desvanecido y ha sido reemplazado por fines privados no esenciales. En lugar de ser una institución social fundamental, el matrimonio se convierte en nada más que un registro gubernamental de amistades, una inútil convención legal que francamente no merece ninguna ayuda o reconocimento del Estado.
Los mejores padres
Pero el niño también necesita unión con su madre y su padre. Algunas veces oímos afirmar que las investigaciones concluyen que las parejas del mismo sexo pueden ser buenos padres, como se pretende demostrar en un reciente estudio publicado en la revista Pediatrics [2010; 126:28-36]. Esta investigación se basó en los datos aportados por una muestra poco representativa de madres lesbianas de 78 adolescentes, información que no se puede considerar suficiente para establecer conclusiones generalizadas. Aun así, los titulares dijeron: “Las lesbianas son los mejores padres”. Y una revisión publicada en 2010 de 80 estudios admitió que hay muy pocas pruebas acerca de las parejas masculinas como padres [Journal of Marriage and Family, 2010; 72:3-22]. Sencillamente, no tenemos suficientes pruebas para extraer conclusiones del tipo “las lesbianas son los mejores padres”.
En el otro lado de la ecuación tenemos montones de datos que muestran que los niños necesitan un padre y de una madre [ver Why Marriage Matters: cfr. Aceprensa, 17-07-2002], y que el padre hace una contribución específica al bienestar de los hijos [ver D. Blankenhorn, Fatherless America: cfr. Aceprensa, 22-03-1995]. Las madres y los padres no son intercambiables, pero para cambiar la definición de matrimonio será necesario decir que sí lo son. De hecho, los tribunales están diciendo tonterías tales como que “la idea tradicional de que los hijos necesitan una madre y un padre para ser educados como personas sanas y equilibradas está basada más en un estereotipo que en cualquier otra cosa”. Esta declaración del Tribunal Supremo de Iowa [caso Varnum vs Brien] es simplemente falsa en cuanto afirmación general.
Nada más que biología
Pero el problema más significativo es cómo la redefinición del matrimonio afecta a otros aspectos del sistema legal y social.
El matrimonio del mismo sexo cambia la definición de la paternidad, como efecto colateral de la redefinición de matrimonio. Hasta ahora, el matrimonio ha hecho que la paternidad legal siga a la paternidad biológica, con algunas excepciones por adopción. La presunción legal de paternidad significa que se presume que los niños nacidos de una mujer casada son hijos de su esposo. Con esta norma legal, y con la práctica social de exclusividad sexual, el matrimonio une a los hijos con sus padres biológicos.
Por supuesto, las parejas del mismo sexo no pueden procrear juntas. Lo que se está llamando “igualdad matrimonial” requiere un cambio sospechoso de la “presunción de paternidad” a una “presunción de paternidad legítima” indiferente al género. Este juego de manos transforma la comprensión jurídica de la paternidad. La pareja del mismo sexo de un padre biológico nunca puede ser el otro padre biológico. En lugar de unir los hijos a sus padres biológicos, el matrimonio del mismo sexo es el vehículo que separa a los niños de uno de sus padres.
Pero la biología reclama sus prerrogativas, como está ocurriendo de hecho en algunos casos. Algunas mujeres que tienen niños con parejas del mismo sexo se dan cuenta de que compartir el cuidado de sus hijos con otra mujer no es tan sencillo como pensaron, y en realidad no es lo mismo que compartir estos cuidados con el padre del niño. Algunos hombres que acceden a ser donantes de esperma como “amigos”, se dan cuenta de que quieren tener con sus propios hijos una relación más estrecha de lo que habían pensado. Y algunos niños echan de menos al padre que les falta, hacen preguntas incómodas acerca de sus orígenes, y tienen la sensación de haber sido comprados [ver E. Marquardt et al., My Daddy’s Name is Donor: cfr. Aceprensa, 4-06-2010].
Los defensores de lo que llaman “igualdad matrimonial” frecuentemente responden que “eso no es más que biología”, como si la biología no fuera importante. Piden a la gente que dejen de lado su apegamiento natural de padres hacia sus hijos, la natural dificultad de tratar el hijo de otra persona como si fuera suyo, los deseos naturales de los hijos de saber quiénes son y de dónde vienen. Pero no se podrá suprimir indefinidamente todos estos sentimientos en todas esas personas.
El gobierno decide quién es el padre
Además de todos estos sentimientos inesperados, la redefinición del matrimonio tendrá consecuencias legales de gran alcance. Los tribunales están otorgando derechos de paternidad a individuos que no son ni padres biológicos ni padres adoptivos: vamos a llamar a estas personas los “no-padres”. Los tribunales y hasta algunos parlamentos están otorgando derechos de paternidad a no-padres, mientras que personas que responden a lo que es un padre están viendo disminuidos sus derechos de paternidad porque una vez tuvieron una relación sexual con alguien.
Para hacer esto, el Estado debe establecer indicios varios para determinar si la persona realmente merece el estatus de “padre de hecho”. El tribunal termina por escudriñar los detalles minuciosos de la vida en familia para determinar si la persona reúne todos los requisitos para ser un padre de hecho.
Seamos claros: la alternativa al principio biológico para determinar la paternidad es que el gobierno decida quién es el padre. En lugar de simplemente registrar la paternidad, el Estado la determinará, no solo en casos excepcionales sino como algo rutinario. Esto es lo que acabará significando “que el Estado no se meta en asuntos de matrimonio”.
En pocas palabras, redefinir el matrimonio como unión de dos personas en lugar de unión de un hombre con una mujer echa por la borda tres principios fundamentales: primero, el principio de que los niños tienen derecho a una relación con ambos padres; segundo, el principio biológico para determinar la paternidad; y tercero, el principio de que el Estado reconoce la paternidad, pero no la asigna.
No son cambios insignificantes. Hay que tener en cuenta que estas inquietudes no implican que alguien no sea digno del matrimonio, no hacen a nadie un “ciudadano de segunda clase”, y no menosprecian a nadie. Al cambiar la ley del matrimonio se cambia para todos, y se crean incentivos que pueden afectar el comportamiento de todos. Redefinir el matrimonio es un experimento social radical.
La Dra. Jennifer Roback Morse es la fundadora y presidenta del Ruth Institute, un proyecto de la National Organization for Marriage. Es madre de un hijo adoptado y de otro natural, y, junto con su esposo, fueron una familia de acogida en el condado de San Diego durante tres años. El texto completo de su intervención se publicó enMercatorNet.com, 2-06-2011.
Aceprensa
En EE.UU. siguen las batallas políticas sobre el “matrimonio gay”. La última ha tenido lugar en el estado de Minnesota, donde la Cámara y el Senado han aprobado que en las elecciones de 2012 se someta a referéndum una enmienda constitucional para proteger el matrimonio entre hombre y mujer. En apoyo de esta propuesta, la Dra. Jennifer Roback Morse dirigió a la Cámara las siguientes consideraciones para hacer ver cómo la redefinición del matrimonio afecta a los niños, a la paternidad y a la intervención del Estado en la familia.
En lugar de unir los hijos a sus padres biológicos, el matrimonio del mismo sexo es el vehículo que separa a los niños de uno de sus padres
El objetivo público esencial del matrimonio es unir a madres y padres con sus hijos y entre sí. Para poder ver la importancia de este fin, debemos considerarlo desde la perspectiva del niño. ¿Qué hay que dar al niño? A diferencia de los adultos, el niño no necesita autonomía o independencia. El niño necesita que las dos personas que le trajeron a la vida se relacionen y cuiden de él.. Por lo tanto, el niño tiene un interés legítimo en la estabilidad de la unión de sus padres. Pero ningún niño puede defender estos derechos por sí mismo. Ni tampoco es posible restituirle estos derechos una vez que hayan sido violados. Los derechos del niño a la relación con sus padres y a que le cuiden deben ser apoyados activamente, antes de que el daño haya sido hecho.
Cambio niño por adultos
El matrimonio es la institución de la sociedad adulta que protege los intereses legítimos de los niños. Sin este propósito público, no necesitaríamos del matrimonio como una institución social específica.
Frente a esto a menudo se objeta que también hay matrimonios que no tienen hijos. Esto es verdad, pero todos los niños tienen padres. Privar a un niño de relacionarse con sus padres es una injusticia que se hace al niño, y no debería admitirse a menos que hubiera una razón convincente o inevitable. La objeción de que algunos matrimonios no tienen hijos pone del revés la razón fundamental del matrimonio. Ve al matrimonio estrictamente desde el punto de vista del adulto, en lugar de hacerlo desde la perspectiva del niño.
La alternativa al principio biológico para la determinación de la paternidad es el principio de que el gobierno decida quién es el padre.
Para qué sirve el matrimonio
Las parejas del mismo sexo y las parejas heterosexuales son claramente diferentes con respecto al fin público esencial del matrimonio, y tratar cosas diferentes de forma diferente no es discriminación. Por eso en los pocos casos en que los tribunales han decidido que el no reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo es una discriminación ilegal, han atribuido al matrimonio fines que no tienen nada que ver con la procreación o con la unión de los hijos con sus padres.
Por ejemplo, el juez Vaughn Walker, quien falló contra la Proposición 8 en California, definió el matrimonio de la siguiente forma: “Matrimonio es el reconocimiento y la aprobación por parte del Estado de la decisión de una pareja de vivir juntos, estar comprometidos entre sí y formar un hogar basado en lo que sienten el uno por el otro, y a compartir su economía para apoyarse mutuamente y a los que dependen de ellos.”
Según esta definición, el matrimonio no tiene nada que ver con los hijos, con la permanencia, con la exclusividad sexual o incluso con el sexo: algunos compañeros de habitación en la universidad se podrían considerar casados según esta definición. El propósito público esencial del matrimonio se ha desvanecido y ha sido reemplazado por fines privados no esenciales. En lugar de ser una institución social fundamental, el matrimonio se convierte en nada más que un registro gubernamental de amistades, una inútil convención legal que francamente no merece ninguna ayuda o reconocimento del Estado.
Los mejores padres
Pero el niño también necesita unión con su madre y su padre. Algunas veces oímos afirmar que las investigaciones concluyen que las parejas del mismo sexo pueden ser buenos padres, como se pretende demostrar en un reciente estudio publicado en la revista Pediatrics [2010; 126:28-36]. Esta investigación se basó en los datos aportados por una muestra poco representativa de madres lesbianas de 78 adolescentes, información que no se puede considerar suficiente para establecer conclusiones generalizadas. Aun así, los titulares dijeron: “Las lesbianas son los mejores padres”. Y una revisión publicada en 2010 de 80 estudios admitió que hay muy pocas pruebas acerca de las parejas masculinas como padres [Journal of Marriage and Family, 2010; 72:3-22]. Sencillamente, no tenemos suficientes pruebas para extraer conclusiones del tipo “las lesbianas son los mejores padres”.
En el otro lado de la ecuación tenemos montones de datos que muestran que los niños necesitan un padre y de una madre [ver Why Marriage Matters: cfr. Aceprensa, 17-07-2002], y que el padre hace una contribución específica al bienestar de los hijos [ver D. Blankenhorn, Fatherless America: cfr. Aceprensa, 22-03-1995]. Las madres y los padres no son intercambiables, pero para cambiar la definición de matrimonio será necesario decir que sí lo son. De hecho, los tribunales están diciendo tonterías tales como que “la idea tradicional de que los hijos necesitan una madre y un padre para ser educados como personas sanas y equilibradas está basada más en un estereotipo que en cualquier otra cosa”. Esta declaración del Tribunal Supremo de Iowa [caso Varnum vs Brien] es simplemente falsa en cuanto afirmación general.
Nada más que biología
Pero el problema más significativo es cómo la redefinición del matrimonio afecta a otros aspectos del sistema legal y social.
El matrimonio del mismo sexo cambia la definición de la paternidad, como efecto colateral de la redefinición de matrimonio. Hasta ahora, el matrimonio ha hecho que la paternidad legal siga a la paternidad biológica, con algunas excepciones por adopción. La presunción legal de paternidad significa que se presume que los niños nacidos de una mujer casada son hijos de su esposo. Con esta norma legal, y con la práctica social de exclusividad sexual, el matrimonio une a los hijos con sus padres biológicos.
Por supuesto, las parejas del mismo sexo no pueden procrear juntas. Lo que se está llamando “igualdad matrimonial” requiere un cambio sospechoso de la “presunción de paternidad” a una “presunción de paternidad legítima” indiferente al género. Este juego de manos transforma la comprensión jurídica de la paternidad. La pareja del mismo sexo de un padre biológico nunca puede ser el otro padre biológico. En lugar de unir los hijos a sus padres biológicos, el matrimonio del mismo sexo es el vehículo que separa a los niños de uno de sus padres.
Pero la biología reclama sus prerrogativas, como está ocurriendo de hecho en algunos casos. Algunas mujeres que tienen niños con parejas del mismo sexo se dan cuenta de que compartir el cuidado de sus hijos con otra mujer no es tan sencillo como pensaron, y en realidad no es lo mismo que compartir estos cuidados con el padre del niño. Algunos hombres que acceden a ser donantes de esperma como “amigos”, se dan cuenta de que quieren tener con sus propios hijos una relación más estrecha de lo que habían pensado. Y algunos niños echan de menos al padre que les falta, hacen preguntas incómodas acerca de sus orígenes, y tienen la sensación de haber sido comprados [ver E. Marquardt et al., My Daddy’s Name is Donor: cfr. Aceprensa, 4-06-2010].
Los defensores de lo que llaman “igualdad matrimonial” frecuentemente responden que “eso no es más que biología”, como si la biología no fuera importante. Piden a la gente que dejen de lado su apegamiento natural de padres hacia sus hijos, la natural dificultad de tratar el hijo de otra persona como si fuera suyo, los deseos naturales de los hijos de saber quiénes son y de dónde vienen. Pero no se podrá suprimir indefinidamente todos estos sentimientos en todas esas personas.
El gobierno decide quién es el padre
Además de todos estos sentimientos inesperados, la redefinición del matrimonio tendrá consecuencias legales de gran alcance. Los tribunales están otorgando derechos de paternidad a individuos que no son ni padres biológicos ni padres adoptivos: vamos a llamar a estas personas los “no-padres”. Los tribunales y hasta algunos parlamentos están otorgando derechos de paternidad a no-padres, mientras que personas que responden a lo que es un padre están viendo disminuidos sus derechos de paternidad porque una vez tuvieron una relación sexual con alguien.
Para hacer esto, el Estado debe establecer indicios varios para determinar si la persona realmente merece el estatus de “padre de hecho”. El tribunal termina por escudriñar los detalles minuciosos de la vida en familia para determinar si la persona reúne todos los requisitos para ser un padre de hecho.
Seamos claros: la alternativa al principio biológico para determinar la paternidad es que el gobierno decida quién es el padre. En lugar de simplemente registrar la paternidad, el Estado la determinará, no solo en casos excepcionales sino como algo rutinario. Esto es lo que acabará significando “que el Estado no se meta en asuntos de matrimonio”.
En pocas palabras, redefinir el matrimonio como unión de dos personas en lugar de unión de un hombre con una mujer echa por la borda tres principios fundamentales: primero, el principio de que los niños tienen derecho a una relación con ambos padres; segundo, el principio biológico para determinar la paternidad; y tercero, el principio de que el Estado reconoce la paternidad, pero no la asigna.
No son cambios insignificantes. Hay que tener en cuenta que estas inquietudes no implican que alguien no sea digno del matrimonio, no hacen a nadie un “ciudadano de segunda clase”, y no menosprecian a nadie. Al cambiar la ley del matrimonio se cambia para todos, y se crean incentivos que pueden afectar el comportamiento de todos. Redefinir el matrimonio es un experimento social radical.
La Dra. Jennifer Roback Morse es la fundadora y presidenta del Ruth Institute, un proyecto de la National Organization for Marriage. Es madre de un hijo adoptado y de otro natural, y, junto con su esposo, fueron una familia de acogida en el condado de San Diego durante tres años. El texto completo de su intervención se publicó enMercatorNet.com, 2-06-2011.
Aceprensa
domingo, 10 de julio de 2011
¿Por qué al hablar de Sexualidad también debemos hablar de Afectividad?
¿Por qué al hablar de sexualidad también debe hablarse de afectividad?
Por: Julio César Chávez
Recuerdo con especial agrado la llegada a este mundo (a través de un parto programado) hace 19 años, de Liliana, mi hija mayor. Tuvo su primer contacto con el exterior en busca de su madre y en busca de alimento (todavía no se si por hambre), el instinto del hombre se puso otra vez de manifiesto. La vi por primera vez a través de una ventana de vidrio: estaba dormida en una incubadora. Hasta ese momento no sabía si era niño o niña. Me permitieron acercarme a mi esposa que todavía estaba sedada y me dijo: Fue niña…ese fue el inicio del trato afectivo entre nosotros y nuestra hija.
Aparte de ser padre (hoy día de dos hermosas mujeres), también soy profesor…educador dirían otros. Tengo la responsabilidad de enseñar a mis alumnos sobre el mundo de la Matemática y la Física. Además, el reto de colaborar con los padres en la formación de sus hijos y la obligación de participar en la educación de mis hijas.
El propósito del desarrollo de la afectividad y la sexualidad es fortalecer los aspectos emocionales, físicos y mentales del ser humano.
Según José Alcázar, “La sexualidad es un componente claramente determinante de la personalidad. Determina al sujeto a ser persona masculina o femenina”.
Cuando nos referimos a la afectividad del hombre o de la mujer, sabemos que son complementarios y distintos en todo aspecto.
Tomando en cuenta que su afectividad es más intensa, la mujer es la principal protagonista del afecto por excelencia: “el amor humano”.
En mi trabajo tengo que ayudarle a los padres, a que sus hijos tengan especial respeto por la mujer, a que conozcan la diferencia entre el pudor masculino y femenino; debo ofrecerles planes concretos que permitan el buen uso de la libertad, crear un ambiente de seguridad y buen aprovechamiento del tiempo. Por otro lado debo enseñarle a mis hijas, además, sobre la castidad, el pudor, la sensualidad, el enamoramiento, el respeto hacia si misma, hacia los del sexo opuesto y los del mismo sexo.
Sexo y sexualidad son completamente diferentes, la primera es una actividad instintiva, mientras que la sexualidad es más profunda, involucra la dignidad, el espíritu, la persona.
Es importante reconocer que nadie nace amando y que se aprende a amar aun desde el mismo momento de la concepción, luego cada individuo manifiesta la sexualidad según la etapa de la vida, la cultura y el género.
Por: Julio César Chávez
Recuerdo con especial agrado la llegada a este mundo (a través de un parto programado) hace 19 años, de Liliana, mi hija mayor. Tuvo su primer contacto con el exterior en busca de su madre y en busca de alimento (todavía no se si por hambre), el instinto del hombre se puso otra vez de manifiesto. La vi por primera vez a través de una ventana de vidrio: estaba dormida en una incubadora. Hasta ese momento no sabía si era niño o niña. Me permitieron acercarme a mi esposa que todavía estaba sedada y me dijo: Fue niña…ese fue el inicio del trato afectivo entre nosotros y nuestra hija.
Aparte de ser padre (hoy día de dos hermosas mujeres), también soy profesor…educador dirían otros. Tengo la responsabilidad de enseñar a mis alumnos sobre el mundo de la Matemática y la Física. Además, el reto de colaborar con los padres en la formación de sus hijos y la obligación de participar en la educación de mis hijas.
El propósito del desarrollo de la afectividad y la sexualidad es fortalecer los aspectos emocionales, físicos y mentales del ser humano.
Según José Alcázar, “La sexualidad es un componente claramente determinante de la personalidad. Determina al sujeto a ser persona masculina o femenina”.
Cuando nos referimos a la afectividad del hombre o de la mujer, sabemos que son complementarios y distintos en todo aspecto.
Tomando en cuenta que su afectividad es más intensa, la mujer es la principal protagonista del afecto por excelencia: “el amor humano”.
En mi trabajo
Sexo y sexualidad son completamente diferentes, la primera es una actividad instintiva, mientras que la sexualidad es más profunda, involucra la dignidad, el espíritu, la persona.
Es importante reconocer que nadie nace amando y que se aprende a amar aun desde el mismo momento de la concepción, luego cada individuo manifiesta la sexualidad según la etapa de la vida, la cultura y el género.
Conferencia de Benigno Blanco
Les invito a buscar en YOUTUBE la última conferencia de Benigno Blanco, quien es el Presidente del Foro de la Familia de España. La conferencia se titula:
Conferencia de Educación Afectivo sexual e ideología de género.
Esta conferencia la dictó el 4 de julio del present año.
Veanla, aunque solamente vean 20 minutos (la duración es de una hora), les ayudará a reforzar sus ideas aprendidas en el Diplomado de Afectividad.
Aqui la dirección:
http://www.youtube.com/watch?v=H_XU-f0_iw4
Saludos.
MAgdalena de Fernández
Conferencia de Educación Afectivo sexual e ideología de género.
Esta conferencia la dictó el 4 de julio del present año.
Veanla, aunque solamente vean 20 minutos (la duración es de una hora), les ayudará a reforzar sus ideas aprendidas en el Diplomado de Afectividad.
Aqui la dirección:
http://www.youtube.com/watch?v=H_XU-f0_iw4
Saludos.
MAgdalena de Fernández
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