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jueves, 24 de febrero de 2011

Educación, educación divino tesoro en manos humanas


Este artículo fue escrito por Ana Teresa López de Llergo
Doctora en Filosofía,  Universidad Panamericana
Se bajo del sitio:  conoZe.com

Los profesionistas tienen un día para festejar la actividad que los ocupa. Es la oportunidad de revalorar lo que hacen, es oportunidad de encontrarse con colegas, es oportunidad para enfrentarse consigo y, en lo íntimo, evaluar si el desempeño es digno de aprecio o, por el contrario, es necesario tomar medidas para renovar aquellos primeros pasos llenos de entusiasmo. Es también, la oportunidad para redimensionar la trascendencia de ese papel en la sociedad.
Ahora, en este mes se festeja el día del docente. Por eso, es conveniente revisar la gran responsabilidad de esta tarea. Según el objeto de estudio y de transformación, las profesiones ocupan un determinado lugar en la escala laboral. Obviamente las comprometidas con la persona tienen un puesto más elevado.
Sin embargo, dentro de las carreras humanísticas, la de la educación es importantísima. En ella se deposita la esperanza del desarrollo de cada persona, del aprendizaje de una función social, del desenvolvimiento oportuno según las demandas de la convivencia... Y, los docentes son los agentes indispensables para conseguir esos logros. En sus manos está el futuro de cada país.
Podemos hacer un símil que da idea de la necesidad de los docentes. Todos sentimos la fascinación producida por los brillos emanados de una piedra preciosa. Pero, esa joya cuando salió de la tierra era un trozo de materia poco diferenciada, hubo que limpiar y pulir para formar las caras donde se refractara la luz. El experto cuidó de no perder nada de aquel rico material y estudiar el procedimiento para alcanzar el mejor lucimiento de aquel brillante en bruto.
Algo semejante sucede con el ser humano, dentro de cada uno hay un gran potencial, hay que descubrirlo, trabajarlo a tiempo. Tener gran delicadeza para no lastimar y frustrar las metas. Además, prever las demandas sociales a las cuales el alumno se enfrentará en su edad productiva.
El docente es progenitor, modela la intimidad con la delicadeza de un artífice de filigranas. Sabe que en su trabajo ha de tener la precisión de un cirujano que sólo interviene en las zonas afectadas, pero no lastima ninguna otra, para evitar mutilaciones innecesarias. Su metodología es la del observador cariñoso que sabe escuchar el lenguaje del corazón, lenguaje que hace posible la sabiduría para descubrir las carencias en el educando, pero, también puede ser paciente y señalar caminos donde pueda transitar el principiante y alcanzar su desarrollo. Como todo buen progenitor, de él se espera el acompañamiento oportuno, a veces exigente, otras animante, pero siempre esperanzado.
El docente es nodriza. Esta figura nos pinta a alguien que toma en sus brazos a una criatura y la da un alimento producido por ella misma. Dona algo propio, íntimo, procesado en su organismo. Por eso, el docente ha de sacar de sí. Por eso, el docente tiene la responsabilidad de mantenerse en buenas condiciones. De su vida dependen otras vidas. Con su fortaleza fortalece a otros. Pero esa fortaleza no es dura o agresiva, es la fortaleza de unos brazos cálidos que sostienen al débil hasta que deja de serlo.
El docente es pedagogo, tiene ciencia para ejercer su profesión. Ciencia para conocer la materia humana que trabaja y para sacar de ella a ciudadanos capaces de responder a las demandas de la sociedad. De una sociedad mutante, llena de retos y de sorpresas. A ella han de incorporarse los educandos con la capacidad de afrontar los retos y con la seguridad de no sucumbir ante las sorpresas. Por eso, al docente no le basta la formación recibida en el proceso previo a su titulación. Busca actualizarse, se mantiene al día de los adelantos y de los peligros y, en el momento adecuado, previene a los futuros profesionistas.
El docente es maestro. El maestro tiene destreza en su propia vida y la muestra como ejemplo a seguir. Es cierto que nadie es perfecto ni puede considerarse modelo pleno. Pero, este es el reto más grande al que se enfrenta un docente, reto que conoce desde su preparación, reto que asumió al ejercer su profesión. Todos los docentes sabemos del recurso imprescindible de la ejemplaridad del maestro y como también sabemos nuestras limitaciones, debilidades y defectos, la ciencia de la ejemplaridad ha de consistir en mostrar la lucha incansable para reducir las debilidades y los defectos, así como la humildad para reconocer los límites.
Ante este panorama, es necesario mencionar que una de las demandas sociales más novedosas e insoslayables es la de incorporarse a la democracia. La democracia consiste en la conducción de los pueblos por la participación de todos. Tal participación inclusiva sólo es posible cuando se cuenta con ciudadanos que tienen qué decir, qué hacer, qué proponer. Para ello se necesita educación, solamente con miembros proporcionalmente educados es posible la democracia participativa. Cuando no se cuenta con personas educadas la participación se confunde con gritar, con poner obstáculos, con agredir, con destruir,... Aquí está uno de los retos más graves y apremiantes para los docentes. ¿Lo afrontan? O seguiremos por el camino de la democracia ficción, de la demagogia.
En el día del docente los docentes ¿tenemos algo que festejar? ¿Festejamos nuestro esfuerzo para estar en las aulas respondiendo al compromiso de acompañar a nuestros educandos? ¿Festejamos nuestro esfuerzo para mantenernos al día aprovechando lecturas, cursos, coloquios u otros medios a nuestro alcance? ¿Festejamos el valor de no desertar en la lucha por disminuir nuestros defectos?
Aunque nuestras respuestas nos sonrojen, sí podemos festejar el haber optado por la profesión de docente, el de tener entre manos un quehacer divino y el de tener vida por delante para recuperar el tiempo perdido y para aprender de la propia experiencia a no cometer los mismos errores y a repetir los aciertos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Donde estan los Papás?



Cuando doy conferencias sobre Afectividad y Sexualidad, me fijo en actitudes,caras, lenguaje corporal, entre la audiencia sobre todo cuando las doy a los adolescentes. Escuchan de términos biológicos, de funcionamiento de los organos sexuales, sobre el verdadera razon de su existencia que es dentro del matrimonio, del peligro de noviazgos muy tempranos, del verdadero conocimiento de la anticoncepcion bajo términos científicos y no comerciales, etc, etc..y se me viene una ingrata pregunta...
¿Donde están los papás? pues les pregunto con frecuencia han hablado de estas cosas con sus papas? y la casi respuesta unanime es ¡NO!. Y me pregunto, como tantas veces lo he hecho.¿y que estan esperando...?. Por que tanta pena para hablar del verdadero Amor Humano, de la sexualidad bien entendida. ¿es que ya damos la batalla por perdida? ¿es mejor que otros lo hagan? y llenen las cabezas de nuestros hijos de BASURA biológica!!!,que sin mas pretensión hablan del uso de su sexualidad " responsable y sana"?.
Vuelvo entonces al principio: hay que aprovechar lo cotidiano para hablar de estos temas con nuestros hijos:anuncios de prensa, redio, televisión alguna película, una noticia, algún suceso familiar. Hablarlo con naturalidad, sin conferencias, con amor.
Les pongo un ejemplo de como se puede comenzar: hace unos dias salió una noticia en un periódico de que un famoso cantante de 16 años, lee la revista Playboy para distrarse. Claro que lo hace por lo "interesante" de sus artículos...!.Bien, pues ese es un inicio y comentarle a nuestros hijos, y mama a sus hijas: ¿y tu que piensas de esto? y se comienza con lo poco,y asi con todo lo que el ambiente nos va dando. Bien ánimo. y a hablar, vale la pena.