
Desde que los niños están pequeños debemos alertarlos sobre este peligro, sucede que están trabajando en la computadora y repentinamente sale un anuncio invitando a ver un sitio pornográfico que solo está a un click. Lo grave de la pornografía es que enferma la mente, desvirtúa el concepto del amor y nos animaliza.
La industria de la pornografía, está transmitendo "cuatro mensajes principales a través de las productoras de películas, la televisión y la publicidad gráfica:
1.- La represión sexual no es saludable. Entendiendo por "represión sexual" el admitir y atenerse a cualquier conjunto de normas éticas.
2.- La fantasía regresiva y la promiscuidad son sanas; fundamentando la afirmación en opiniones de psicólogos para quienes este tipo de fenómenos son equiparables a desahogos, etapas de crecimiento, canalización de inhibiciones, liberación de instintos,etc.
3.- La desviación sexual, incluyendo la homosexualidad, no es una perversión de la sana sexualidad, sino un aopción libre.
4.-El amor maduro nada tiene que ver con el misterio de la persona en cuanto realidad no conocida en su totalidad; antes bien, se asume como fenómeno biológico y psíquico cien por cien comprensible, simple y sujeto a pautas fijas".
(Fragmento del libro: La Afectividad eslabón perdido en la educación, el autor es Álvaro Sierra, EUNSA, Navarra 2008, pág.170).
Quienes así piensan, olvidan que el ser humano por tener inteligencia y voluntad, es un ser libre y con dignidad.
El ser humano no es sólo sexualidad, es también afectividad: emociones y sentimientos. El hombre y la mujer, saben amar y por esa razón, libremente escogen a su pareja, a esa persona con la que van a compatir su proyecto de vida, al padre o madre de sus hijos. Esa es la decisión más difícil porque lo que entregarán es lo más preciado: el cuerpo. Este se entrega a alguién que vale la pena, se entrega para toda la vida, porque no sólo entregamos la genitalidad, entregamos nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, la persona entera.
Si nos ponemos a pensar en esos cuatro mensajes principales, inmediatamente se nos viene a la mente series de televisón, películas, anuncios con alto contenido sexual y.. ¡ las horas de transmisión no son a media noche !.
Por todo lo anterior, padres de familia debemos platicar con nuestros hijos sobre el verdadero significado del amor y también, del grave peligro de la pornografía.
Magdalena Duarte de Fernández